Oración

A n t e    C r i s t o   Y a c e n t e
(reflexión - plegaria)

La muerte ha seguido su curso,
el mal acampa suelto,
a Cristo lo bajan muerto,
la muerte parece dominar el mundo.

Se quedó sola María,
su corazón partido
grita en silencio, estallido
de angustia,
el mundo se mustia
i la Vida se quiebra en un leño.

Las tinieblas destrozaron la luz,
la tierra sacudió sus entrañas,
la oscuridad lo inundó todo,
se rasgó el velo de las distancias,
Dios murió en la cruz,
mientras la vida toda se acababa.

Ya lo llevan al sepulcro,
yace inmóvil,
proféticamente entero, los huesos incólumes,
aunque rasgado hasta el óbito,
en un séquito, dolorido y pulcro,
que ha perdido a Dios y al Hombre.

Anunciar la verdad a los cautivos,
vivir el amor auténtico,…
la muerte por falaz y vil encuentro,
de egoísmos y prebendas henchido.


También ha muerto la esperanza,
angustia en el pensamiento,…
para la humanidad casi es nona.
Ya en el atardecer se echa encima la hora,
y el séquito llega lento
a la tenebrosa frialdad de la roca.
 

..Y yo me quedo pasivo,
atónito y helado por la evidencia,
sentir aquel silencio
me sobrecoge,
mirarte me afrenta,…
el dolor es infinito,
lleno de vacío,
de esperanza deshecha,…
¿Dónde está la Luz,
dónde el Sol que la hiciera?

La noticia llega enseguida,
el mal cae aplastado,
la muerte ya no tiene vigencia,
Cristo vive,
su luz reina…
Dios no ha abandonado
a nadie,
Cristo es el que era,
alegría y gozo por doquier!
La gloria está en la tierra.

J.L.S.S.
Portador